Mi casa. Mi hogar.

por | 25 de septiembre de 2011

Nuestra casa es el lugar donde vivimos. Donde después de un día duro de trabajo llegamos para relajarnos. Quizás nos gustaría tener una más grande o en otro barrio pero es lo que tenemos. Y teniendo en cuenta eso (lo que tenemos) podemos llenarla para hacer de ella un lugar cómodo donde nos guste vivir. Y aquí, en este mismo punto, entran en juego los muebles que adquiramos.

Comprar muebles es una decisión difícil porque en buena medida de ellos depende cómo nos sintamos en nuestra propia casa.

Si tenemos un sofá incómodo o la cama en la que dormimos cada noche nos parece pequeña o… estaremos empeorando nuestra calidad de vida. Quizás no nos demos cuenta, quizás no le demos importancia, pero la tiene y mucho.

El entorno influye en nuestro estado de ánimo, así que cuidar lo máximo posible ese entorno es una buena idea para sentirnos mejor.

No vamos a dar unas pautas específicas sobre qué tipo de mobiliario deberíamos comprar para sentirnos mejor porque eso depende de cada persona. Si la mayor parte del tiempo la pasamos en la sala es probable que sea esta habitación la que tengamos más cuidada. Nos gastaremos el dinero en un buen sofá, en la televisión…

Sin embargo, si lo que nos gusta es cocinar lo que tendríamos que tener es una cocina bien equipada que nos facilitase nuestro trabajo y hobbie (a la vez).

En cualquier caso, lo importante es ser conscientes de la importancia que tiene en nuestras vidas. La casa en la que vivimos debe ser un lugar donde sentirnos cómodos, a gusto y seguros. Saber que pase lo que pase tenemos un sitio, un sitio para nosotros, que es nuestro y donde nos gusta estar, donde queremos vivir.

Con esta idea en mente, tenemos que planificar nuestras compras y buscar lo que queremos. En un futuro lo notaremos, y mucho.