La cirugía de nariz o rinoplastia

por | 7 de diciembre de 2010

La cirugía de nariz es uno de los procedimientos más comunes en medicina estética facial. Como parte de las cirugías plásticas, la rinoplastia, como se le conoce a este procedimiento, consiste en la restauración o modificación de la nariz con fines estéticos.

Es una intervención quirúrgica para resolver problemas estéticos de la nariz como por ejemplo el hueso que sobresale del dorso de la nariz a semejanza de una joroba, las desviaciones hacia la derecha o izquierda y las malformaciones congénitas.
Puede darse el caso de que se requiera realizar una rinoplastia funcional, es decir, un procedimiento para modificar el esqueleto osteocartilaginoso de la nariz y mejorar la respiración nasal, por ejemplo la reconstrucción de la válvula interna, la válvula externa y el colapso alar.
La intervención funcional y estética de la nariz es aconsejable para resolver los problemas estéticos y funcionales de una sola vez.
Esta cirugía debe ser llevada a cabo por un cirujano experto en problemas funcionales y estéticos o por un equipo multidisciplinario.
Sus principales objetivos son:

• Armonización de la nariz con base en la cara del paciente
• Resultados estéticos que no dejen cicatrices
• Mejora de la respiración
• Corrección del tabique nasal “interno”, si corresponde
• Aconsejar al paciente respecto a los cambios que conviene realizar

La evaluación prequirúrgica

El cirujano debe escuchar los deseos y expectativas del paciente, respecto a su cirugía de nariz. Con base en ello y en el examen físico, así como en el análisis fotográfico propondrá un plan quirúrgico. NO DEBE DAR FALSAS ESPERANZAS. Una herramienta útil en este aspecto es el software de imágenes que simula los resultados posoperatorios.

Después, el paciente será referido hacia el anestesiólogo para su correspondiente valoración. Luego se acuerdan los honorarios médicos y los demás gastos generados por la cirugía (hospitalización, etc.).

Llegado el día de la cirugía, el paciente debe presentarse con un ayuno de por lo menos ocho horas, en ropa cómoda, sin joyas, ni maquillaje. Días antes de la cirugía debe evitar el consumo de medicamentos o sustancias que puedan alterar la cicatrización o generar sangrado, por ejemplo analgésicos, aspirinas, vitamina e, entre otros.

En cuanto a la anestesia, puede ser local y sedación profunda, aunque varios cirujanos trabajan más cómodos si la cirugía de nariz se realiza bajo anestesia general.

Complicaciones de la cirugía de nariz

Durante la cirugía de nariz pueden surgir ciertos problemas para los cuales debes estar preparado. Estas complicaciones son:

• Obstrucción de las vías respiratorias
• Alergia a la anestesia
• Sangrado tras la cirugía
• Vasos sanguíneos rotos
• Infección
• Resultados no acordes al paciente

Cuidados postoperatorios

Una vez que los efectos de la anestesia hayan pasado, el paciente puede ser dado de alta. Normalmente esto sucede de 3 a 6 horas después de la cirugía.

Durante los primeros días tras la operación, el paciente debe permanecer en posición semisentada. Debe ingerir abundantes líquidos, debido a la sequedad oral provocada no poder respirar por la nariz. La alimentación debe ser normal, según el paciente pueda tolerarlo.

El retiro del taponamiento varía según cada cirujano, pero puede ser entre tres horas y tres días tras la cirugía de nariz. Se tendrá que reajustar la venda a medida que disminuya la inflamación.

Cuando se haya retirado el taponamiento, debe aplicarse suero salino periódicamente para mantener la higiene y evitar infecciones.

Para el dolor, el cirujano puede recetar analgésicos comunes como el ibuprofeno, paracetamol o diclofenaco.