El reto digital de las editoriales

por | 9 de junio de 2010

El auge de las nuevas tecnologías ha abierto un amplio abanico de posibilidades para la industria cultural española que, por otro lado, se ha visto perjudicada en otros sectores como el cine y la música, especialmente por el fenómeno de la piratería y de a descarga gratuita de contenidos en Internet a través de programas P2P. Ante este panorama y aunque el libro en papel aun no ha notado de forma alarmante los estragos de ciertos fenómenos contemporáneos, que afectan especialmente a la contabilidad recursos humanos, el mundo editorial  ha decidido adaptarse a esta era electrónica estableciendo alianzas y  creando la mayor plataforma digital de venta de libros en español y catalán llamada Libranda.

Esta plataforma se ha impulsado gracias al pacto entre  el Grupo Santillana, Random-House Mondadori y Planeta, que conforman el 80% de este catalogo virtual, al que se han incorporado hasta el momento las editoriales y compañías SM, Wolters Kluwer España, Grup 62 y Roca Editorial. Libranda llegará en junio a España con más de 5.000 títulos de partida, que podrán adquirirse únicamente en librerías que cuenten con la tecnología adecuada.

Este catálogo irá aumentando entre septiembre y diciembre, ya que, aunque el libro electrónico continuará conviviendo con el formato tradicional, se espera que para estas navidades aumente el número de soportes electrónicos, por lo que el mercado editor debe estar surtido de contenidos que ofrecer a los lectores.

La iniciativa Libranda supone una notable mejoría para el panorama de los autores, editores y consumidores, ya que al suprimir los altos costes de imprenta y distribución, el porcentaje que sobre el precio final de la venta aumenta y, en el caso de los escritores, se duplica. Los lectores se beneficiarán asimismo de una reducción en torno al 20% o 30% sobre el precio final de compra, aunque aún está en manos del Gobierno decidir si el IVA de las descargas se queda en un 4% como la del actual libro en papel, o en un 18% como exige la Unión Europea.

El sector del libro ha aprendido de los errores de otros sectores que se han visto altamente afectados por la piratería, y ve en las alianzas y en la constante renovación una manera de supervivencia ante el reto digital.