El arado: una herramienta indisociable de la agricultura

por | 13 de mayo de 2011

El arado es una herramienta agrícola utilizada para labrar los campos. Forma parte de los aperos no accionados para el trabajo del suelo. El arado prepara la tierra para que se pueda sembrar las semillas. Pone la tierra al revés, entierra las malas yerbas y el estiércol, lo que favorece la mineralización de la materia orgánica.

El arado casi apareció con la agricultura
Los primeros modelos de arado se remontarían a los años 3500 antes de Cristo, en Mesopotamia. Fueron pueblos vanguardistas en la agricultura y las representaciones graficas testimonian del uso del arado. La palabra arado llego en Europa entre el 5º siglo y el 10º en los idiomas germánicas y eslavas.
El uso del arado se difundió por Europa en la Edad Media, del 10º siglo al 13º siglo, con la revolución agrícola. Los primeros arados solo apartaban la tierra mientras los de esta revolución agrícola daban una vuelta a la tierra. Favoreció mucho la productividad agrícola, con el purín, al enriquecer la tierra.

Los avances tecnológicas para facilitar la labranza
Primero, el arado era manejado por el hombre. Rápidamente se adoptó la tracción animal, por bueyes o caballos. Fue posible con unas innovaciones. Se tuvo que cambiar la forma del arado para adaptarlo mejor al cuerpo animal.
En 1730, el holandés Joseph Foljambe construyo el arado Rotherdam, con su forma triangular optimizada para los caballos. Esta fecha marca también los principios de la fabricación industrial de los arados.
En 1808, el inglés Robert Ransome remplazo la madura con hierro; el arado metalico. El francés Fonduer en 1825 añadió un juego delantero. En 1837, John Deere, un herrero estadounidense, hizo unas transformaciones, con una hoja de cuchilla de acero. Fue la primera invención del que se pondrá líder internacional de la maquinaria agrícola, con sus productos faros: los tractores John Deere.

Los arados cada vez más potentes
Hoy en día, es posible labrar miles de hectáreas en un día gracias a los tractores agrícolas. Los arados tienen cada vez más cuerpos, lo que les permite labrar una anchura cada vez más amplia. La carrera a la potencia favoreció la intensificación de la agricultura, con los abusos conocidos. Pero el arado solo es una herramienta imprescindible para la agricultura, los seres humanos suelen ser los que lo manejan.