Cuevas de Granada: un universo bajo tierra

por | 19 de octubre de 2010

La provincia española de Granada es popular por su Sierra Nevada, su legado arábigo y su poeta inmortal, Federico García Lorca. Exquisitas tapas y tablaos flamencos de elevado nivel suelen ser otras razones de peso a la hora de decidir las reservas turísticas en la zona. Mas en Granada hay también todo un universo subterráneo por descubrir a través de las fascinantes cuevas que jalonan su subsuelo. Destacandose entre ellas la Cueva de las Ventanas del Piñar. Usada como abrigo por el hombre ya desde el período neolítico, este refugio natural declarado Monumento Natural de Andalucía da un espectáculo único a lo largo de un recorrido matizado de luces y sombras.

Espléndidas formaciones modeladas durante siglos engalanan el interior de la cueva: estalactitas, estalagmitas y coladas horadadas en la piedra por pacientes hilos de agua salpican el recorrido por cámaras bautizadas con nombres como Sala de las Piletas, Sala de las Columnas o Sala del Tesoro. A esta última, punto culminante del recorrido, se accede a través de La Gran Sima, un pozo imponente de más de 20 m de profundidad. A lo largo de todo el recorrido se han instalado escenas que recrean la vida de nuestros antepasados en durante el neolítico, lo que permite además a los turistas conocer extraordinarios detalles de la vida cotidiana en el interior de una cueva.

Para visitar este fidedigno tesoro natural no hace falta realizar una reserva de hotel en la zona: la Sierra de Arana, sede de la Cueva,esta unida a la capital granadina por la autovía de Jaén, lo cual reduce a un simple paseo los 45 Km. de distancia entre ambas.

Si a la hora de ejecutar una reserva en Granada tenemos en mente explorar estas cuevas fascinantes, ¿Qué mejor que hospedarnos en una? Los alojamientos en cuevas son la gran novedad del turismo granadino: hoteles con todos los servicios y las comodidades, pero bajo tierra. El Complejo El Lago, por ejemplo, en el municipio de Castilléjar, dispone de siete cuevas con capacidad para 3 ó 4 personas cada una. Cada una de ellas está equipada con baño, cocina y televisión, y resultan según los propietarios, elevadamente cálidas en invierno y frescas en verano. La propuesta se completa con un lago artificial apto para bañarse, parque infantil, parilla, un anfiteatro al aire libre y la posibilidad de efectuar reservas on-line desde casa o desde el teléfono móvil todo el año. Una opción ideal para quienes siempre buscan una experiencia diferente.

Javier Kravalosky