Centrarse En Los Objetivos

por | 3 de junio de 2010

Para poder conseguir el éxito en los negocios por Internet hay que tener los objetivos a conseguir perfectamente clarificados. Como se suele decir, si no tiene un rumbo, el barco llegará a cualquier parte, menos a donde quería ir. Por mucha que sea nuestra intención, nuestra determinación, por mucho ímpetu que pongamos en nuestro empeño, si perdemos de vista qué es lo queremos conseguir, o no lo tenemos visualizado, fácilmente acabaremos divergiendo en multitud de actuaciones inútiles a nuestros propósitos. Primero hay que marcarse metas y elaborar un guión para alcanzarlas.

Antes de empezar a tomar acción, hay que saber que es lo que queremos, que deseamos conseguir, a donde queremos llegar. Es un proyecto de vida, no es algo que podamos tomar como un juego, como quien prueba un nuevo reto, a ver si le gusta. Así no crearemos los cimientos de nuestra futura prosperidad. Hay que comprometerse. Creer firmemente en que nuestro destino es mejorar. Y para ello hay que implicarse, decirse constantemente “yo quiero conseguir esto”. Pero, claro, primero debemos saber cual es nuestra meta.

Hay un proceso a seguir, hay que invertir esfuerzo en pensar, en analizar cuales son los objetivos que queremos. Es nuestro futuro, vale pena planificarlo. No hay excusas, o se hace o no se hace, o se consigue o no se consigue, no hay término medio. Si no partimos de esta premisa, ya estamos diciendo “si no sale bien, a otra cosa”. No hay compromiso. No hay una intención persistente y constante. Y así, no se llega a ningún lado.

Hay que visualizar nuestros objetivos, ver cuales son nuestras prioridades, centrarse en lo que deseamos, y actuar, tomar acción. Es muy importante entender que hay que orientarse en lo que queremos, no en lo que no queremos. Si enfocamos nuestra energía en lo que no queremos, estaremos dirigiendo nuestro potencial en la dirección equivocada. Perdiendo el tiempo en lo que no nos interesa. Y atrayéndolo hacia nosotros. Todo el trabajo ha de ir encauzado en conseguir lo que nos hayamos propuesto, no en lo que queremos dejar atrás.

Si  deseamos mejorar laboralmente, libertad financiera o conseguir armonía familiar, por poner algunos ejemplos, ya no debemos pensar más en nuestro fastidioso empleo actual, nuestras deudas o los problemas de nuestra relación. Es una pérdida inútil de energía que, por un lado, nos impide arrancar los viejos hábitos que nos han llevado a la situación no deseada, y por otro, nos distrae de nuestros verdaderos objetivos.

Otro punto a tener en cuenta, es que no hay que esperar a estar motivados para ponerse en acción. Si esperamos a tenerlo todo bajo control, a estar seguros de nuestro plan, a que todo encaje y nos sintamos a punto para empezar… nunca lo haremos. “Si estás cansado de esperar el éxito, sal a buscarlo y ya aparecerá”. Y para no venirnos abajo rápidamente, pues los beneficios nunca aparecen de un día para otro, hay que medir los logros, lo que avancemos, no con los resultados (que al principio serán escasos), sino con el esfuerzo realizado. Dar valor al esfuerzo, al cambio en nuestra actitud, y celebrando cada pequeño triunfo. Después, según convenga, ya iremos corrigiendo las desviaciones que surjan.

Aquí ya podemos aplicar el título del artículo, centrarse en los objetivos. La idea es que debemos seguir el guión que hayamos diseñado. Pasos a seguir, horarios, tiempo de estudio, de búsqueda de información, de aplicación de conocimientos, todo ha de ir coordinado. De este modo no correremos el riesgo que queremos evitar, la dispersión en muchas direcciones, sin centrarnos en nada. Desperdiciando nuestro tiempo.

Lo que quiero dar a entender con este artículo se puede resumir diciendo que todo cuanto hagamos, sólo servirá si va en el sentido trazado para conseguir nuestros objetivos. El objetivo siempre ha de estar delante de nuestras acciones. Y después, a batallar sin descanso. Quién no se rinde, acaba triunfando.

Xavier Arriarán

http://www.trabajardesdecasa.xavierarriaran.com