Ya estamos en verano

por | 25 de julio de 2011

Ya estamos en verano y las altas temperaturas obligan a protegernos de la radiación solar y a soportar el calor. En estos tiempos de crisis nada mejor para ello que usar buenos toldos. El aumento de los precios de los combustibles y de la electricidad exigen utilizar recursos naturales y medios más utilitarios.

Estas altísimas temperaturas demandan tanto a familias, empresas y comercios a poner en marcha los sistemas de aire acondicionado, equipos que normalmente, conllevan un alto consumo de electricidad para mantener los ambientes a temperaturas agradables, con ellos nos vendrán facturas elevadas, es decir, un gasto cada vez más difícil de poder afrontar.

La alternativa ideal pasa por reducir el consumo eléctrico, o lo que es igual a  encender lo menos posible el aire acondicionado. Los toldos, desde antiguo son un remedio que facilita la disminución de la temperatura ambiental y la consiguiente comodidad para las personas, tanto para andar y pasear por las aceras y escaparates, como para estar cómodas en los ambientes interiores de las tiendas y comercios.

Los toldos, carpas, parasoles, sombrillas, etc. construidos a base de materiales naturales y manejables, son sin dudas las mejores y menos costosas de las soluciones.

Además, son elementos que se integran fácilmente a la arquitectura de cualquier vivienda o comercio, que se articulan muy bien, siendo compatibles con la mayoría de las normas urbanísticas. También, son duraderos, fáciles de mantener, conservar y reparar cuando se deterioran con el paso de los años.

Otra gran ventaja de la utilización de toldos es que evitan o reducen la exposición a la peligrosa radiación ultravioleta y sus nocivos efectos sobre las personas.

Así pues, si pretende no encontrarse con las dolorosas facturas de la electricidad, sin renunciar a la comodidad a pesar del verano, sin tener que por aguantar el insufrible calor, y contribuir a que no aumente el calentamiento global o cambio climático, ponga buenos toldos.