Viajes a medida en familia

por | 14 de marzo de 2017

Proponerse viajes a medida en familia responde muy a menudo a tener en cuenta las metas ideales para cada miembro. Si los hijos son pequeños, con estar bien atendidos por los padres, sus metas son acompañar a los padres a todos los momentos que van a vivir juntos, desde el viaje hasta la estancia en los lugares que van a visitar.

Pero si se trata de menores o adolescentes, es posible que trazar un plan o más planes que consigan cierto consenso, sea obligado e idóneo para cumplir el máximo de expectativas posibles para todos.

La meta más importante es disfrutar en la medida que cada miembro familiar reciba, desde los preparativos, el viaje en sí y la estancia que hayan elegido. Con niños no resulta muy aconsejable viajar sin planes previos de alojamiento. Excepto en los casos en los que se decide ir con caravana y el alojamiento se lleva a cabo en campings, los más pequeños de la casa no admiten la inseguridad de ir a la aventura para localizar un alojamiento en ruta. Pero los padres tampoco saldrán beneficiados de esta opción porque los imprevistos con niños se pueden saldar con incomodidades para todos.

Pero si los niños tienen más edad y son adolescentes, se pueden admitir ciertas licencias a la hora de cerrar alojamiento, aunque tampoco es la mejor opción. Así que conviene hacer contratar un plan completo que incluya alojamiento de manera segura, aunque el resto de la asistencia corra a cargo de la improvisación.

Elegir rutas turísticas de los viajes a medida en los que estamos interesados y combinarlas con excursiones de ocio es la mejor alternativa que satisfará a toda la familia. Y si los más jóvenes lo admiten, cambiar de hotel en las diferentes de ciudades que se van a visitar, también. Y aunque viajando en familia lo mejor es residir toda la estancia en el mismo alojamiento, a veces el plan elegido puede requerir cambiarlo según lo acordado en la agenda de viaje.

Permitirse flexibilidad es la clave para viajar en familia, prescindiendo de tal excursión o apuntándose a otras, si algún miembro así lo prefiere  y siempre y cuando el consenso familiar estima que el cambio satisface a todos en la misma o similar medida.

Otra de las claves para alcanzar metas ideales es no forzar las situaciones, ni tomarse a rajatabla cumplir los planes previstos.