Tarot gratis: no salga corriendo

por | 29 de enero de 2011

TarotSe puede repetir hasta el cansancio que el tarot no trabaja con fuerzas demoníacas, ritos satánicos o magia negra, pero lo cierto es que aún hoy circula un mito muy difundido según el cual las consultas de tarot gratis traen mala suerte. La imagen de una mancia que castiga con mala fortuna a quienes por pagan por sus favores no contribuye ciertamente a acabar con la desconfianza que muchas personas sienten por las ciencias que escudriñan en lo oculto.  Algunas simples consideraciones, sin embargo, pueden ayudar a aclarar el panorama a este respecto.

El pueblo gitano, gran conocedor del tarot, define el don de la clarividencia como la capacidad poner la propia energía en sintonía con la del mazo de cartas y con la de la persona que realiza la consulta. Esta capacidad de canalizar la energía puede ser un don innato, transmitido a través de la sangre, pero de nada sirve si no se enriquece con un continuo estudio de los fenómenos del Universo, la naturaleza y las relaciones humanas. En resumen, los clarividentes serios realizan un intenso trabajo de preparación previa a la lectura de cartas y un exigente esfuerzo físico, mental y espiritual durante la misma, sin mencionar una vida dedicada a perfeccionar su saber hacer. Es apenas justo que reciban una recompensa por ello. Pagar por el servicio recibido es nada más que una expresión del respeto debido a todos los trabajos realizados por el hombre. Pero el tarotista puede elegir, como ocurre con cualquier otro trabajo también, brindar gratuitamente sus servicios, y nada malo puede haber en ello. Porque nada malo puede proceder del tarot. El tarot no es juez ni verdugo, sino guía y consejo. En ningún caso, y bajo ningún concepto, castiga  o perjudica a quienes se acercan a él.

Para que cada vez más personas se acerque a él, justamente, surgieron las consultas al tarot gratis vía Internet. Porque los clarividentes más expertos, en su fina intuición, saben que el temor y la desconfianza hacia el tarot tienen su origen exclusivamente en el desconocimiento. Hoy, quien jamás se hubiese atrevido a acordar una consulta presencial tiene la chance de descubrir el fascinante mundo del tarot desde la tranquilidad de su hogar. Para sorprenderse y beneficiarse con el infinito tesoro de sabiduría, consejo, guía y consuelo ante la adversidad que esta milenaria mancia, en su rica sabiduría, tienen para brindarle.