Reformas en un piso antiguo

por | 6 de abril de 2010

Para hacer la reforma de un piso antiguo hay que conocer muy bien los pasos que hay que dar y dar prioridad a unas tareas respecto a otras. Todo esto será clave para que las reformas se desarrollen sin problemas y en los plazos previstos.

Emprender las obras y reformas de un piso antiguo conlleva analizar muy bien su estado, teniendo en cuenta si el piso tiene humedades, grietas o algún otro defecto importante.
Lo primero es dejarse asesorar por algún técnico cualificado en la materia.

Hacer la reforma integral de un piso antiguo puede llevar entre dos meses y medio y tres meses de promedio, por lo tanto la organización de los distintos oficios que intervienen en la reforma se hace imprescindible y es aconsejable contratar con una empresa de reformas que se encargue de todo.

Cuando tengamos las ideas muy claras de lo que queremos hacer en nuestro piso, hay que pedir como mínimo tres presupuestos a empresas distintas para poder comparar.

Los presupuestos siempre deben ser por escrito y tener definidos todos los apartados como materiales, calidades, etc.
Una vez que nos decidamos por un presupuesto de reforma, podemos negociar con la empresa de reformas la inclusión de una cláusula de penalización en caso que la reforma no se entregue en el plazo indicado.

Las reformas en un piso antiguo tienen tres fases muy definidas:

La primera es el derribo, en la que se incluye la demolición de todos aquellos elementos constructivos que no van a permanecer una vez reformado el piso, teniendo en cuenta su posterior desescombro.

En segundo lugar tenemos la instalación en la que se contempla instalaciones nuevas de calefacción, fontanería, electricidad, etc. También se incluyen aquí las obras de albañilería como contstrucción de nuevos tabiques, alisado de paredes, etc.

Por último, en tercer lugar está la fase del acabado. En esta fase contemplamos carpintería, pintura, etc.

En un piso antiguo normalmente es conveniente cambiar todo tipo de tuberías y bajantes porque además de estar hechas con materiales que ya no se emplean actualmente en su fabricación, con el paso del tiempo han sufrido un desgaste importante y pueden ser un foco de averías posteriores a la reforma.

Un período bueno para comenzar las reformas en general suele ser primavera o verano, puesto que la temperatura de estas estaciones ayuda al secado de los materiales empleados en nuestras reformas.

Si elegimos el verano para realizar la reforma hay que tener muy en cuenta que es una época vacacional en muchas empresas y por lo tanto se pueden retrasar las obras que deseamos realizar.

Si desea realizar una reforma integral o una reforma de casa, puede ponerse en contacto con nosotros y le realizamos su presupuesto de obra en: info@reformasyconstruccion.es