Puro esplendor en la capital del amor- Guía para una escapada de lujo en París

por | 5 de febrero de 2010

Toda pareja que se precie necesita disfrutar de una visita a París de vez en cuando, por no hablar de la amplia oferta de hoteles y bares parisinos que esperan a los viajeros más exigentes. Los parisinos se preocupan por su aspecto y salud general, así que es de esperar que sus hoteles de lujo sean de los más extravagantes del mundo.

Después de pasar unas horas de compras en los alrededores de los Campos Elíseos, seguro que le vendrá bien una visita al cercano spa Payot para recuperar las energías. Situado en pleno centro de París, este destacado spa, que dispone de una magnífica piscina y una amplia selección de tratamientos, es un paraíso de la tranquilidad. A los franceses les gusta tomarse la vida con calma, y no cabe duda que una sesión en el spa le dejará tranquilo y relajado para el resto de su viaje.

La oferta de restaurantes en París es infinita, pero con un poco de planificación es posible disfrutar de la cocina de fusión y visitar los lugares de interés al mismo tiempo. Kong, el bar restaurante diseñado por Phillip Starck, le permite hacer precisamente eso. Kong se encuentra en la planta superior del edificio Kenzo, junto al Pont Neuf, y desde él se puede disfrutar de una vista magnífica de los edificios parisinos. Al atardecer es todavía más hermosa, pero asegúrese de reservar por adelantado una mesa en el piso superior.

Si es amante de la cultura francesa, es imprescindible que realice una visita a Versalles, donde se puede disfrutar de un maravilloso día contemplando la opulencia de la antigua monarquía. Situado junto al castillo de Versalles, el hotel Trianon Palace es un paradigma de la elegancia moderna e incorpora el spa Guerlain en un edificio art decó con 14 salas de tratamiento e hidroterapia entre la lista de opciones disponibles.

De vuelta en el centro, quedan más hoteles de París por explorar. A diferencia de los hoteles de Londres o hoteles de Roma, suelen encontrarse más cerca unos de otros y no supone ningún problema visitar varios. En un edificio del siglo XVII del distrito de Montorgueil se oculta el spa Nuxe, que dispone de una amplísima selección de masajes que va desde el californiano hasta el sueco, pasando por el chino, de manera que hasta el más caprichoso amante de los masajes se quedará satisfecho. La decoración oriental original y sus paredes de piedra expuesta, además de los baños turcos y aromáticos, harán que el precio de su visita merezca la pena.

Después de la relajación que le ofrecen los hoteles spa, sería una pena no probar algunos de los bares parisinos más exclusivos. Uno de los lugares favoritos de la elite intelectual de París es el bar Mathis en el 8.o distrito, donde podría acabar entablando una amena conversación con cualquier interesante desconocido. Eso sí, espere que esté bastante concurrido a partir de las 10 de la noche. Por otra parte, el bar Le Forum se encuentra junto a La Madalena y asegura ser el bar de estilo americano más antiguo de París. El servicio, la asombrosa selección de cócteles y el ambiente de jazz lo convierten en el lugar perfecto para concluir su visita de lujo a París.