Decoración retro: un viaje al pasado

por | 5 de septiembre de 2011

La especialización es una de las maneras de diferenciarse del resto, de realizar algo que los competidores no hacen. Por eso, en el mundo de la hostelería, hay muchos bares que deciden reconvertirse. Ofrecen al público algo diferente transformando su decoración normal en una más retro, convirtiéndolo  (por ejemplo) en un bar temático. Con lo que ofrecer al cliente una experiencia nueva.

Cuando vamos a un bar ya no nos conformamos con sentarnos y comer lo que nos ofrezcan. O por lo menos no lo hacemos en nuestro tiempo de ocio. Porque no es lo mismo ir por obligación o en la media hora que tenemos antes de entrar de nuevo al trabajo, que cuando estamos de vacaciones, cuando queremos pasar un buen reto.

En estas últimas situaciones queremos sensaciones nuevas, diferentes. Y es precisamente lo que tratan de llevar a cabo los bares temáticos o con decoración retro. Algunos se conformaran con presentarnos una decoración específica, que nos transporte a otra época. Pero los hay que visten no sólo el mobiliario sino que van más allá, ofreciéndonos una carta acorde con lo que vemos e incluso los hay que ofrecen actividades extra para mejorar nuestra experiencia.

Dentro de la decoración nos podemos encontrar desde gramolas, tocadiscos de los años 60, banquetas diner, cabinas de teléfonos… Dependiendo, sobre todo, de la temática elegida.

No es lo mismo un bar colonial, que uno dedicado al cine negro de los años cincuenta o al fútbol en blanco y negro del Real Madrid de las 7 Copas de Europa.

Pero no os equivoquéis, esta clase de bares no sólo están dedicados a los nostálgicos, también a  aquellas personas que no vivieron esa época y quieren conocer un poco más lo que significo.

Y esta es una de sus características principales, por lo menos si está cuidado. La de poseer trocitos de pasado en forma de imágenes, videos y elementos de cualquier tipo.  De transportarnos al pasado y poder tocar todo aquello que no vivimos pero nos hubiera gustado vivir.