Cómo enfrentar un divorcio

por | 21 de enero de 2011

En los últimos tiempos, el porcentaje de divorcios ha aumentado de manera notoria no solo en el país, sino alrededor del mundo. En muchos de los casos, la separación resulta sumamente difícil y dolorosa e implica un tiempo de cambio, crisis, conflicto, incertidumbre y miedos que generan angustia y en muchos casos depresión.

El divorcio duele mucho porque significa un proyecto frustrado, algo que no funcionó.

Beneficios del divorcio cuando las cosas en pareja ya están muy mal

  • Recuperar la paz y terminar con peleas, gritos, insultos, etc. Se llegó al divorcio para cortar con todo eso y no hay que permitir que se perpetúe a pesar de la separación.
  • Reencuentro con uno mismo. Recuperar espacios para la individualidad, las amistades y las actividades que se dejaron durante el matrimonio.
  • Después del duelo por el matrimonio perdido, se puede volver a tener una pareja y emprender un nuevo proyecto de vida.

Sugerencias para afrontar mejor una separación y/o divorcio

  • Aceptar que la responsabilidad del fracaso en la pareja es de ambos miembros.
  • Asumir que el matrimonio se terminó y que cada quien puede rehacer su vida con alguien más.
  • Exteriorizar el dolor, el enojo y hablar sobre los sentimientos que provoca la separación.
  • Aceptar y afrontar el duelo. Estar triste y solo es normal, pero además es necesario para cerrar esta etapa.
  • Ten muy claro que el fracaso de la pareja no es un fracaso personal, sino de proyecto en común.
  • Realizar actividades que gratifiquen el alma.

Cómo afrontar la separación cuando hay hijos

  • Reconocer que separarse fue la mejor decisión y lo más sano para todos los miembros de la familia, incluidos los hijos.
  • No hablar mal, ni desacreditar al otro padre delante de los hijos, ya que puede producir conflictos emocionales en los niños.
  • No hacer de los niños unos rehenes de la situación, ni utilizarlos como “palomas mensajeras”. Lo que haya que resolver entre los padres deben arreglarse entre los adultos.
  • Ser comprensivos y demostrarles constantemente a los niños que se les ama y que ellos no tienen la culpa del divorcio.
  • Fomentar que los niños vean a su padre o madre con frecuencia y no entorpecer las visitas.

Con información de: bellezaslatinas.com