El posicionamiento descrito con palabras sencillas es la imagen mental que las personas se forman dentro de su mente de las marcas, a las que asocian una serie de características y conceptos, que pueden corresponderse con la identidad de la marca o no . Por lo tanto es una percepción subjetiva que se forman los mismos consumidores comparando diferentes marcas o productos y servicios dentro de un mercado.
Hemos de tener en cuenta que una marca tiene una identidad, es decir una personalidad y unas características propias, unos rasgos que la definen y la diferencian del resto, y su objetivo es transmitir una imagen de marca lo más fiel posible a la su identidad, pero el consumidor se crea su propia imagen mental de la marca.
Si el consumidor percibe alguna característica diferencial, o algún valor añadido de una marca importante para él, tendrá una predisposición muy favorable para adquirir ese producto de esa marca concreta en lugar de otro, y aquí ya se ve de una forma clara la gran importancia del posicionamiento.
A partir de un mapa de posicionamiento, se puede saber cómo es percibida una marca concreta en las mentes de los consumidores y determinar si esta percepción es la que la empresa quiere que se asocie a su marca o no, ya partir de aquí diseñar la estrategia de posicionamiento más adecuada.
Se pueden concebir estrategias de posicionamiento a partir de los atributos del producto, basándose en los beneficios que reporta o los problemas que soluciona, según los momentos o las ocasiones en que se consume, destacando los tipos de personas que habitualmente consumen aquel marca o producto , a partir de una comparación con la competencia, o desmarcándose de otros productos similares del mercado y abriendo una nueva categoría.
A partir del conocimiento profundo del público objetivo y de sus preferencias habrá que decidir estratégicamente cuáles son las características diferenciadoras a partir de las cuales se basará el posicionamiento de la marca.
En este punto es recomendable no abusar de los rasgos diferenciales, si no centrarse únicamente en uno o dos disparos de gran valor añadido, ya que si se quieren añadir muchos atributos se puede correr el riesgo de no ser creíbles y no conseguir este posicionamiento deseado .
Y a partir de aquí hay que toda la estrategia de marketing y comunicación esté basada en este concepto de comunicación que debe transmitir estos rasgos diferenciales para que los targets deseados perciban aquella marca de la misma manera como lo han percibido sus creadores.