Vacaciones inolvidables: de magia, sol y hoteles de playa en Punta Cana

por | 17 de diciembre de 2010

Recientemente, Solytravel realizó un fabuloso concurso que puso a muchos a soñar con playas exóticas, mares turquesas y arenas blancas. El concurso “Gana un viaje al Caribe” tuvo como ganadora a Marta Álvarez, que cruzó el Atlántico desde tierras españolas para vivir una aventura inolvidable. El primer premio del certamen incluía la posibilidad de elegir entre los numerosos destinos caribeños donde se halla presente la cadena de hoteles de playa Bahía Príncipe Hotels y Resorts: Jamaica, Riviera Maya-Cancún, Punta Cana, Samaná, La Romana y Playa Grande-Puerto Plata. La afortunada se inclinó por Punta Cana, verdadero paraíso dominicano ubicado a 215 Km. de la capital del país, Santo Domingo.

¿Por qué Punta Cana? Las razones sobran. Con su arena fina como talco y sus aguas transparentes custodiadas por arrecifes de coral, este destino mágico guarda algunas de las playas más hermosas del Caribe. Punta Cana alterna playas urbanas con una oferta de lujosos servicios con playas vírgenes como la deliciosa Macao e impresionantes piletas de agua de mar. Allí, todas las actividades acuáticas imaginables son posibles: desde el buceo para descubrir en todo su interior la impactante vida submarina hasta los divertidos paseos en “banana”.

Pero no sólo de mar vive Punta Cana: son muchas las excursiones que pueden disfrutarse en este rincón de privilegiada belleza. Los parques Bávaro, Adventure Park y Manatí Park son ideales para una tarde en familia. Allí se puede interactuar y sorprenderse con una gran variedad de aves tropicales multicolores, leones marinos y rayas. Aunque el momento favorito de los visitantes es, sin dudas, el del baño con los delfines.

Las excursiones a las islas cercanas y a los cordones montañosos resultan una excelente opción para conocer más sobre la vida en la República Dominicana. En la zona d Anamuya, por ejemplo, se visitan las plantaciones de café, cacao y caña de azúcar, y se degustan frutas tropicales. Los campesinos abren sus casas al turismo y comparten su modo de vida sencillo y apegado a la tierra. En los valles de Altagracia, el turista conoce por dentro el proceso de elaboración de los míticos puros dominicanos, únicos capaces de rivalizar con los inimitables habanos.

La ciudad de Santo Domingo, con su casco histórico del siglo XVI bellamente restaurado merece capítulo aparte. Dedicada a honrar la memoria de Cristóbal Colón, la ciudad tuvo un papel relevante en los festejos del V Centenario, y hoy encanta con su mezcla de pasado y modernidad. No es de extrañar que Marta se haya sentido tan atraída por este destino caribeño de arenas de ensueño, gente amigable y lujosos hoteles de playa. ¿Usted, cuál elegiría?

La agencia de viajes Solytravel