Vacaciones en Mendoza, la zona de Maipú

por | 9 de febrero de 2011

Mendoza, una hermosa provincia de Argentina, se ha convertido desde hace unos años en un destino turístico por excelencia, tanto para turistas provenientes de  Latinoamérica como para el mundo entero. El lugar posee muchas ventajas, como un clima maravilloso,  paisajes espectaculares, y una excelente infraestructura turística, producto del desarrollo que los distintos gobiernos locales han intentado imponer con éxito, para convertir a Mendoza en la preferencia natural cuando buscamos  un lugar que lo tenga todo. Las posibilidades son muchas. El visitante puede perfectamente conseguir hospedaje en Mendoza ciudad, y desde allí recorrer los muchos rincones, remansos, villas, y pequeñas poblaciones diseminadas por toda la provincia.

La región este de Mendoza es una de las más bellas de la tierra. La provincia posee infinidad de ríos, lagos, afluentes, riachos, y manantiales que se prestan para todas las actividades acuáticas: desde la pesca deportiva (la trucha y el salmón son las especialidades más buscadas), hasta el trekking, el canotaje, el rafting, o simplemente encontrar solaz en alguno de los muchos balnearios de aguas termales que allí pueden encontrarse. Una de las localidades más hermosas es Maipú. Su cercanía con Mendoza lo hace formar parte del complejo urbano un Gran Mendoza.

Una de las actividades más destacadas de Maipú es la producción de vinos. De hecho, Maipú es la primera zona vitivinícola del país. Su clima es particularmente propicio para la plantación de viñedos, factor que supieron reconocer los primeros inmigrantes europeos que se establecieron en el área. La producción de vinos se ha convertido en la principal actividad no sólo de la zona sino de la provincia. Maipú es un lugar delicioso para visitar, e interiorizarse del fascinante proceso de la producción de vinos finos.

Uno de los lugares que ningún viajero debería dejar de ver es el Museo del Vino, de la Bodega La Rural. Allí se puede conocer los antiguos métodos de la producción de vinos artesanales, y apreciar los aparatos y utensilios empleados en el proceso. Parte de la maquinaria que allí se encuentra data del año 1895, fecha en que fue fundada la bodega.

A medida que las distintas bodegas se iban estableciendo, las familias adineradas que las poseían hicieron suntuosas mansiones, muchas de las cuales aún permanecen, constituyendo sitios de interés turístico. Por lo general, el recorrido por las distintas bodegas incluye la degustación de vinos finos. Por este motivo quien guste de la comida gourmet y de los vinos finos encontrará que las vacaciones en Mendoza pueden llegar a ser la elección ideal.