Una breve mirada a la evolución e impacto del design italiano

por | 22 de octubre de 2015

Italia es un país que se reconoce mundialmente por su buen gusto y belleza. Desde sus hermosos paisajes y su rica arte hasta el motor de sus autos o la moda que domina las grandes tiendas del mundo, este pequeño país es un verdadero gigante en términos de design. Dicha variable es, además, la que ha convertido en una verdadera marca de prestigio el Made in Italy. Con base en esto, he aquí una breve nota sobre el impacto y el modo en que ha ido evolucionando el design italiano.

Hasta antes de la Segunda Guerra mundial el design industrial en Italia no existía. De hecho, lo que más se acercaba a esta idea era una expresión conocida como arte decorativo. El primer gran ejemplo del design industrial se da con la aparición y la producción en serie de las motocicletas Piaggio. Despúes de este innovador vehículo, Italia comenzaría a desarrollar en la década de los cincuenta toda una mentalidad de design industrial abierta e innovadora en prácticamente todo tipo de industrias.

En realidad el gran cambio ocurre cuando una gran parte de diseñadores italianos, la mayoría de ellos ingenieros y arquitectos, deciden impulsar proyectos encaminados a aplicar la funcionalidad y elegancia del design en objetos de uso diario que iban desde herramientas de trabajo y ventiladores hasta gafas  y utensilios de cocina. Un buen ejemplo de ello lo representó la revolucionaria máquina de escribir Olivetti Lettera 22.

Dicha tendencia se mantuvo constante hasta los años setenta. En 1972, el design italiano obtiene un punto de quiebre con la memorable exposición ‘The New Domestic Landscape: Achievements and Problems of Italian Design’ en el Museo de Arte Moderno de Nueva York la cual consolidó la industria del diseño italiana en todo el mundo. A pesar de ello, lo mejor estaba por venir.

Los años ochenta terminan por consolidar el Made in Italy gracias a la combinación del talento de pequeños artesanos con la producción en masa. Un buen ejemplo de ello lo representan las creaciones de Alessi y las de todos aquellos grandes artistas que han hecho de la moda y la decoración de interiores italiana todo un marco mundial de calidad y buen gusto.

La realidad es que el impacto del design italiano en las estructuras y objetos que usamos todos los días sigue siendo muy fuerte a nivel local e internacional. Por ejemplo, una buena porción de los bloques de vidrio que produce Bormioli Rocco para paredes y revestimientos de casas y oficinas son el resultado de un trabajo de design detallado respaldado por la talla de artistas de gran calibre.

En poco palabras, la vanalidad es algo que no existe en la cultura italiana. Ese cuidado en los detalles y el buen gusto, no solo representa la cima del design italiano sino también el gran impacto que este ha tenido a través de todo el mundo. No cabe duda que en términos de diseño, Italia ha consolidado una de las más innovadoras industrias del planeta.