Ropa de gimnasio: Cómo vestirse para ir comoda y elegante

por | 8 de mayo de 2018

Una de las trampas en las que a menudo caemos es pensar que la forma de vestirnos es un asunto que nos incumbe a nosotros solos, lo que no tiene consecuencias para el mundo exterior. En realidad, nadie puede decirnos qué ponernos y nuestra libertad para elegir el look sigue siendo sagrada, sin embargo, estar limpios y ordenados es también una cuestión de respeto por los demás. Cuando estamos en medio de otras personas, evitar la negligencia, prefiriendo en su lugar un traje simple pero decente, es en efecto obligatorio.

El problema surge especialmente en algunas situaciones en las que el confort suele ser lo más importante. Hablamos en particular del gimnasio y de los lugares donde se practican deportes, donde a menudo y de buen grado se pueden observar elecciones de ropa que no son realmente adecuadas, con prendas gastadas o incluso desgarradas y looks de belleza en el estilo “Acabo de despertarme”.

Aquí, una cosa que las mujeres quizás subestiman es que esta elección de estilo mezquino no paga tampoco a nivel de socialidad, pero tampoco a nivel práctico, en el sentido de que tendremos cada vez menos ganas de ir al gimnasio si cuando nos miramos en los miles de espejos del gimnasio, vemos una imagen reflejada que no nos gusta y que no nos ayuda a motivarnos. Existen muchas tiendas online con ropa de deporte baratas en las que podemos ir a la última moda sin gastarnos mucho dinero.

De hecho, no es ningún misterio que cuanto más nos vemos hermosos y ordenados, más se eleva nuestra autoestima. Por lo tanto, incluso la ropa para el gimnasio y en general nuestro aspecto total debe ser cuidado en su mejor momento. No se trata de un estilo de alfombra roja, sino de un conjunto que combina lo práctico con lo estético.

Elegimos un traje, preferiblemente sólido y oscuro. Nos ayuda a vernos más delgados y sobre todo notamos menos posibles manchas de sudor. Debajo va muy bien una camiseta, preferiblemente de tejido técnico, que permite que la piel respire y es perfecta para que nuestro fitness luzca femenino y bonito de ver.

Alternativamente también podemos llevar pantalones como el fuseaux, también en este caso oscuro, con detalles contrastantes, tal vez pequeñas bandas reflectantes, que también nos permiten correr fuera del gimnasio. Un tanque técnico o un brasero deportivo que comprime las placas para evitar molestas tensiones en el pecho, que pueden dificultar nuestro movimiento.

En el mercado hay muy bonitas y cómodas, en tejidos elásticos y colores vivos, perfectas para combinar con pantalones negros, azules o grises. Siempre traemos con nosotros una chaqueta con cremallera, para cuando terminemos el entrenamiento, escogiéndola en tono sobre tono o colores complementarios.

En cuanto a los entrenadores, lo único que hay que tener en cuenta es que siempre están limpios (lo ideal es tener un par sólo para el gimnasio) y sin daños, para el resto elegimos el modelo que mejor se adapte a la disciplina que estamos siguiendo.

Última nota, en el gimnasio nada de maquillaje, por supuesto. El sudor disuelve el maquillaje y en cualquier caso la piel debe respirar. Sin embargo, anticipamos un peinado que puede seguir siendo ordenado, como una cola de caballo o una trenza, que siguen siendo perfectos incluso después de largas sesiones deportivas.