Preguntas recurrentes sobre la enfermedad periodontal

por | 13 de diciembre de 2010

¿Qué es? Es una enfermedad infecciosa que se origina por bacterias, las cuales se introducen debajo de la encía y dan lugar a lo que se conoce como bolsas periodontales; espacios llenos de gérmenes imposibles de acceder por parte del paciente y con técnicas de higiene normal. En algunos casos la enfermedad no evoluciona formando bolsas sino que la encía se retrae, dejando al descubierto parte de la raíz del diente, originando lo que se llaman recesiones localizadas.

¿Cómo se manifiesta? Cursa con una inflamación gingival (encias hinchadas) que dejada a su evolución conlleva una destrucción del aparato de sostén de los dientes, es decir, del hueso, el cemento de la raíz y el ligamento que une el diente al hueso.

¿Cuándo es demasiado tarde?Normalmente el soporte óseo perdido no se puede recuperar; en algunos casos la pérdida de hueso es tan avanzada que el diente adquiere una movilidad de dientes excesiva y no existe otro tratamiento más que la extracción.

¿Qué incidencia tiene en la población?Aproximadamente esta enfermedad afecta a un 10-20% de la población general. Aunque puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente en edades medias o avanzadas.

¿Cómo varía el riesgo en diferentes grupos de población?Esta enfermedad sólo se manifiesta en pacientes susceptibles a padecerla. Es decir, no sólo son necesarias las bacterias para que aparezca sino que también influyen otros factores como los genéticos, ambientales o sistémicos.

¿Qué factores incrementan el riesgo?Dentro de los factores que llamamos modificadores y que pueden incrementar el riesgo de padecer esta enfermedad se encuentran los factores ambientales como el estrés que disminuye las defensas del paciente haciéndolo más susceptible a padecer la enfermedad o el tabaco que disminuye la capacidad de respuesta de la encía frente al tratamiento. Y factores sistémicos como determinados tipos de enfermedades como la diabetes y enfermedades que afectan al sistema de defensa del organismo.

¿Cómo influye la genética?Los factores genéticos individuales de cada paciente tienen una gran importancia sobre el sistema de defensa y la respuesta del paciente hacia la agresión bacteriana causante de la enfermedad. Actualmente se conocen varios genes que pueden condicionar que la enfermedad sea más severa en aquellas personas que ya la padecen. Estos genes favorecen una inflamación exagerada de los tejidos ante la agresión de las bacterias, lo que condiciona que el seguimiento de ese paciente se realice de una manera más exhaustiva y cercana.

¿Como se trata? Lo primero que se hace necesario es la realización de una historia médica para conocer los antecedentes del paciente y posibles enfermedades que puedan influir en su caso. (Diabetes)

Después se realiza una exploración y estudio de cada caso mediante una serie de pruebas complementarias como son un sondaje mediante una sonda milimetrada para medir las bolsas y valorar el estado de la encía. Una serie de radiografías para valorar el hueso que sostiene a los dientes.

Una vez realizadas todas estas pruebas se establece un diagnóstico, determinando qué tipo de infección tiene el paciente y qué tratamiento será el más oportuno para solucionar su caso. Tras la aceptación del plan de tratamiento por el paciente, este será llevado a cabo por los doctores y las higienistas de la clínica.

Los casos iniciales y moderados, se tratan mediante raspado y alisado de las raíces de los dientes, para quitar el cálculo y las bacterias que están iniciando la enfermedad. Los casos más avanzados requieren técnicas de cirugía oral para limpiar más en profundidad y dejar una forma en el hueso y en la encía adecuada para que el paciente pueda acceder fácilmente a esas zonas con unas correctas técnicas de higiene. Estas técnicas quirúrgicas se llevan a cabo bajo anestesia local y no suponen ningún riesgo importante para el paciente.

Tras el tratamiento se establece un programa de mantenimientos, que consiste en revisar de nuevo su estado bucal para evitar recidivas de la enfermedad, controlar la inflamación mediante profilaxis llevadas a cabo por las higienistas de la clínica y reforzar las técnicas de higiene bucal. El periodo de mantenimientos se establece cada 3 meses durante el primer año, ya que es el periodo de mayor riesgo de recidiva y posteriormente se individualiza el tiempo en función de la evolución de cada paciente. Esta fase debe ser rigurosamente seguida por el paciente para poder garantizar el éxito a largo plazo del tratamiento.

¿Como se previene? La mejor manera de impedir que esta enfermedad aparezca, o que una vez establecida evolucione destruyendo soporte óseo es la prevención. Es conveniente acudir al dentista con regularidad y cuando se detecte algún signo de alarma como inflamación en la encía o movilidad dentaria, acudir a alguna de las clinicas dentales en Madrid especializadas para diagnosticar y tratar el problema.

También es muy importante controlar y actuar sobre los factores de riesgo que influyen en la evolución de la enfermedad como son la higiene bucal, el tabaco y el estrés.

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