Pasos a seguir si te has propuesto empezar a correr

por | 3 de febrero de 2010

Si te has decidido a ponerte en forma saliendo a correr por las mañanas, has hecho muy bien, pues correr nos aporta una serie de beneficios a nuestro sistema circulatorio que otros deportes no ofrecen. Además, notarás cómo tu capacidad pulmonar mejora notablemente en cuestión de días, estarás más relajado e incluso dormirás mejor … y el día que no puedas salir a correr verás que lo echas en falta.

Ahora bien, debes de tener en cuenta una serie de consejos que tienes que seguir si no estás en forma y hace mucho tiempo que no te ejercitas.

Consejos a seguir para antes de empezar a correr

El primer consejo que podemos darte para antes de empezar a correr es que necesitas que un médico te haga un pequeño estudio (te mida la tensión arterial, tome tu pulso, te haga una analítica …) para ver tu condición física y descartar cualquier tipo de patología. Una vez te hayas asegurado que todo está correcto, puedes pasar a la acción.

Si hace tiempo que no te ejercitas, te recomendamos que vayas poco a poco. Si el primer día solo corres 10 minutos, no pasa nada, ya irás progresando con el tiempo. Lo importante de esos primeros días es el haber tomado la decisión de ponerte en forma y salir a la calle. Ahí está el verdadero éxito y no en aguantar más o menos.

Cuando empieces la marcha, primero ve a un paso despacio (caminando), luego ve más deprisa y, por último, empieza a trotar pero sin pasarte. Así irás calentando poco a poco los músculos y el riesgo de que te dé un calambre disminuye considerablemente.

Cuando termines el entrenamiento, hazlo de la misma manera que te hemos explicado arriba, en sentido opuesto. Así harás que los músculos se enfrien correctamente.

Cuando llegues a casa, deja pasar unos minutos hasta que te metas en la ducha (sin enfriarte) y, una vez duchado, vete dando un ligero masaje por toda la pierna. Evitarás con este masaje que contraigas demasiadas agujetas (aunque vete haciendo a la idea de que alguna vas a tener).

Por último, te aconsejamos que comas algo después de entrenar. Tiene que ser una comida con algo de proteína (huevos, jamón cocido …) y también rica en hidratos de carbono (unas tostadas, alguna fruta …). Quizás pienses que por las mañanas no te entra ningún tipo de comida, pero te aseguramos que después de moverse un rato, vas a tener mucha hambre y cualquier zumo o tostada va a sentarte muy bien.