Mantén tu auto en perfectas condiciones

por | 2 de enero de 2011

Sabemos que tu auto es uno de los valores más preciados dentro de tu patrimonio, es por ello que te ofrecemos los siguientes consejos para que lo conserves en perfectas condiciones. Recuerda que de su cuidado dependerá tu bienestar y el de tu familia.

Independientemente de que sea un auto de renta o propio debes cuidarlo, ya que en el caso de que sea de renta si le pasa algo tendrás que pagar un adicional a la tarifa que te cobran mensualmente. En la segunda situación tendrás que buscar a alguien que te pueda arreglar el desperfecto y hacer cálculos de dinero.

UNO. Haz visitas periódicas a la gasolinera o a tu taller de confianza para que verifiquen el aceite de motor. Cámbialo cada 5,000 kilómetros o cada tres meses. También debes cambiar el filtro.

DOS. Revisa los amortiguadores cada tres meses.

TRES. Examina el nivel del anticongelante de manera frecuente. Si estás en un lugar con bajas temperaturas hazlo cada semana.

CUATRO. Si tienes un auto con tanque de gasolina transparente, llénalo hasta la marca con la mitad de anticongelante y la otra mitad de agua.  

CINCO. Vigila los niveles de la batería cada vez que cambies el aceite. Si los niveles de las celdas están bajos, una solución rápida es llenar con agua purificada, aunque lo mejor es usar líquido para batería.

SEIS. Revisa el filtro de aire cada dos meses,  así como los limpiadores del parabrisas antes de que comiencen las lluvias. Cámbialos si están rotos o quebradizos, sino pon unos nuevos cada año.

SIETE. Checa el líquido de dirección hidráulica. Tienes que llenar cuando esté bajo de nivel y revisar la bomba así como las mangueras para detectar fugas.

OCHO. Examina una vez al mes el líquido de frenos, el de los limpiaparabrisas y el de transmisión. Cuida que el motor esté tibio y con el freno de mano puesto.

NUEVE. Vigila que la presión de las llantas esté en buenas condiciones. Esto se puede realizar en cualquier gasolinera. Las llantas deben estar infladas a la presión recomendada por el fabricante, y estar sin grietas, abultamientos o desgastes. Cámbialas cada 15,000 kilómetros.