Macroeconomía y la paradoja de la productividad en las Redes sociales

por | 19 de noviembre de 2010

19-11-2010 por Carolina Velasco.

Mientras el planeta entero lucha para lograr la unidad a través de las decisiones adoptadas por los líderes del G20 en la reunión celebrada los días previos al fin de semana en Seúl, el mundo de negocios que –diariamente- se expande por la red muestra su dinamismo constante y la innovación permanente, derivada de las sinergias establecidas entre los distintos consumidores y usuarios, siempre unidos por la satisfacción de necesidades, el crecimiento constante de las nuevas oportunidades de negocios y, sin duda, el aumento del tráfico; responsable directo de las cifras de negocios.

El mundo se tambalea, la batalla por el poder -otrora situada en el punto neurálgico del mercado inmobiliario- se traslada a la manipulación arbitraria de las divisas, buscando el deterioro del conjunto de países dependientes de la divisa y con él, minimizar los efectos colaterales de los datos macroeconómicos, que se suceden poniendo de manifiesto la profunda incapacidad de las economías en crisis para crear nuevos negocios que aumenten la competitividad y la productividad.

La paradoja de la productividad

No cabe duda alguna que las diferencias entre los preceptos que rigen el nuevo modelo de negocios y la evolución de las variables económicas que determinan el estado de los países afectados por la crisis histórica más devastadora de la historia, son tan abismales que los caminos divergen poniendo de manifiesto la toma de conciencia de una realidad; ambos caminos nunca lograrán unirse.

No deja de ser curioso e invita a la reflexión el comprobar las grandes diferencias de ambos “mundos”. Mientras en torno a la evolución de las economías, las variables que se miden y estadísticamente ponen de manifiesto una realidad, se observa una tendencia cada vez más individual, una tendencia en la que se impone el “sálvese quien pueda”, en el mundo virtual, en el modelo de negocios que crece de forma constante a través de las redes sociales, la unidad, el compromiso y la creación de comunidades comprometidas con los intereses y las necesidades comunes, son la tela de araña sobre las que se asienta el éxito.

Sin duda, uno de los principales hándicaps con los que se encuentra la recuperación económica –de forma permanente- en su camino, se centra en la necesidad de revertir a como de lugar las altas tasas de desempleo que –en constante aumento- se consolidan como estructurales, ejerciendo ante la imposibilidad de revertirlas un potente efecto de control demográfico.

El aumento de la productividad como paso previo a la recuperación de la competitividad, se consolida en el mundo real como la panacea para iniciar la senda de la recuperación.

Sin embargo, parece que esto no es posible… no al menos bajo los preceptos tradicionales que definen estos términos: Competitividad y productividad son dos aspectos íntimamente relacionados con la innovación y… ¿no es cierto que innovación implica mayor tecnología y que ésta –históricamente- se ha caracterizado por una optimización de recursos, siendo el recurso humano el primer damnificado en cualquier “revolución” en el ámbito de la productividad?

Paradoja y punto de encuentro

Esta es por lo tanto la paradoja del modelo de negocios que caduca de la mano de la destrucción de las economías: A mayor productividad, menor reducción de las tasas de empleo.

Sin embargo, bajo esta misma premisa podrían asentarse las bases sobre las que florecen diariamente, los nuevos negocios en redes sociales.

Sería posible concluir que, a mayor productividad, mayor grado de compromiso, mayor presencia y escucha activa, mayores serán las posibilidades de establecer sinergias y alianzas, mejores serán las técnicas SEO aplicadas al incremento del posicionamiento y alta en buscadores a través de la satisfacción de necesidades y, por lo tanto, más férreamente se consolidarán las nuevas y constantes oportunidades tanto de expansión, como de nuevos negocios.

Conclusiones, el cambio es necesario e inminente

Tras estas reflexiones, nos situamos en un punto de encuentro de sencillo análisis… las redes sociales han llegado para abrir nuevas y constantes oportunidades de negocios, nuevas comunidades de personas unidas por la satisfacción de necesidades y no es sino a través de un arduo y constante trabajo, centrado en la satisfacción de los demás a través del cumplimiento de los compromisos acordados, que se logra el éxito en los nuevos negocios.

Podríamos determinar por lo tanto que el compromiso, la constancia y la consolidación de la reputación online, serían las premisas básicas para lograr el éxito en un nuevo negocio online pero… las redes sociales son mucho más que sinergias y oportunidades.

Las redes sociales son el punto de encuentro para la confianza online y es por este motivo que un modelo de negocios que se sustenta en base a reputaciones, es capaz de salvar los obstáculos que se derivan de años de enriquecimiento fácil, falta de honestidad y el mantenimiento de la especulación como piedra filosofal del éxito.

En Novaigrup, Agencia de Marketing Online creemos que el cambio es inminente, y que son cada vez más las marcas que realizan la migración de sus negocios hacia el nuevo modelo y las cifras de negocios y empresas online ponen de manifiesto que la productividad no está estancada, ni reñida con el crecimiento. El aprendizaje consiste en lograr crear comunidades comprometidas con sus miembros y con otras comunidades con las que el establecimiento sinergias, dará lugar a nuevas comunidades con otras necesidades por satisfacer y así… sucesivamente, creciendo eficaz y sostenidamente.