Lo que todo hombre de negocios debe saber para rentar una oficina

por | 11 de enero de 2011

Antes de lanzarte a la renta de una oficina, debes leer estos tips que te serán muy útiles para que tu búsqueda sea beneficiosa

Hay ciertas cosas que debes saber antes de rentar una oficina, sobre todo si lo que buscas se encuentra en la Ciudad de México, una ciudad con muchos contrastes y en la que no es sencillo encontrar un lugar plácido para tu negocio.

Estos consejos te darán una mejor idea de cómo debes buscar tu oficina en renta para que saques el mayor jugo posible a esa inversión.

Cuando rentas una oficina tienes que mantener un especial ojo en:

1) Revisión de los problemas de funcionamiento

Piensa en la mecánica de cómo opera tu negocio antes de firmar el contrato de renta de oficinas. Ten cuidado con temas como horas después de servicio (¿hay oficinas disponibles en horas no laborables?, ¿cuánto cuesta esa posibilidad?, ¿hay ruidos que puedan perturbar el funcionamiento de tus empleados?, ¿se permite cocinar?, etc.)

2) Lee bien lo que firmas

Hay tres componentes principales en un contrato de renta de oficinas: puntos de negocio, puntos legales y las letras pequeñas, un punto que nunca debes pasar por alto. Debes leer no sólo el estado de lo que cada parte debe pagar, sino también lo que sucede si el costo de las mejoras supera la cantidad proporcionada por el propietario.

3) Espacio de subarrendamiento

Si has oído que puedes conseguir un muy buen trato en el caso del subarriendo…es cierto, pero también es cierto que hay mayores riesgos porque la situación financiera del subarrendador debe ser investigada a fondo y si no se paga la renta, tú podrías sufrir mucho. Si el subarrendador se va a la quiebra, el subarriendo está en riesgo.

Además, en este caso, por lo general no se tienen en cuenta las mejoras que necesitará la oficina, lo que lastimaría tu bolsillo.

Entonces, ¿cómo me puedo proteger?

Puedes preguntar por algún tipo de seguridad del subarrendador, por ejemplo una carta de crédito, que proporcionará fondos para cuando la renta aumente.
Una vez negociado un acuerdo de subarrendamiento, llévalo al propietario y trata de convertirlo en un contrato de arrendamiento directo. A veces el subarrendador está dispuesto a pagar el déficit del valor actual neto de la renta.
Asegúrate de que el arrendador apruebe y firme el contrato de subarrendamiento.

4) No dejes que tu entusiasmo te haga un mal negociador

Es muy común que cuando estás envuelto en una negociación, trates de hacer cualquier cosa para que el trato cierre a tu favor. Sin embargo, no abuses de tu entusiasmo y si falla la negociación, no te preocupes, simplemente es parte del proceso de conseguir lo que quieres.

5) Separa cada fase del negocio

Es muy importante que entiendas y estés de acuerdo en las cláusulas del negocio antes de profundizar en los puntos legales. Así mantendrás las negociaciones limpias y diferenciarás claramente las etapas.

6) Lee bien las normas y reglamentos del contrato de renta de oficinas

El inquilino inteligente, el buen corredor de bolsa y el abogado eficiente siempre leen todo. Y no es que queramos que la lectura sea algo muy divertido para ti, pero debes comprender lo que podría pasar si una cláusula desfavorable para ti se pone en marcha.

Ten cuidado al leer, algunas cláusulas en realidad pueden tener resultados muy positivos para ti. Lee las normas y reglamentos con el mismo cuidado que lees el resto del contrato. Sobre todo asegúrate si hay algún tipo de indemnización y en qué casos se aplica.

7) El costo de gastos de funcionamiento

Si tu contrato de renta requiere un gasto mientras ocupes la oficina, asegúrate de conocer su punto de partida. Permanece atento sobre las normas del método de cálculo, ya que según el mercado, los costos deben referirse al año en curso o al primer año de contrato de renta. Puede ser natural o fiscal. Si tu contrato exige gastos muy altos, analízalos y asegúrate de que no vaya a dañar tus finanzas.

Si te estás mudando de edificio a un edificio que está parcialmente ocupado, considera que los gastos de funcionamiento de un edificio parcialmente ocupado son significativamente menores que en uno lleno.

8) Busca ayuda profesional

Por último, tienes que nivelar el campo de juego, es decir, aprovecha la disponibilidad de un buen agente de rentas en renovaciones o subarrendamientos. Podría ser una opción para ahorrar dinero y frustración a largo plazo.

Con información de: www.americanexec.com