La solución perfecta para crear tiendas virtuales

por | 6 de diciembre de 2011

Prestashop es una aplicación gratuita para comercio online. Gracias a ella podremos diseñar  nuestra propia tienda virtual sin conocimientos de programación. Al ser gratuita, además, es una muy buena opción para aprender a crear y gestionar una tienda virtual y luego comparar. Claro, ¿comparar con qué? Se preguntarán algunos. A ello vamos.

Para crear una tienda virtual desde cero o bien podemos contratar a alguien (un programador externo o, si nos lo podemos permitir, uno de plantilla) que nos la cree. Le diremos lo que queremos y él lo llevará a cabo. No tiene más misterio. Bueno, sí, uno: tenemos que pagarle. Y no sólo la creación de la tienda, también su mantenimiento.

Pero, desgraciadamente, en estos tiempos de crisis que corren el dinero no sobra y siempre que podamos reducir los costes estaremos mejor situados para afrontar el chaparrón.

Otra solución, más barata que la anterior, es comprar alguna aplicación que nos permite a nosotros crear la tienda virtual. Como pagamos, tendremos un servicio de asistencia a nuestra disposición que nos ayudará a crearla paso a paso. Pero, aunque ésta sea más barata que la anterior, sigue siendo cara (dependiendo del dinero que tenga cada uno en el bolsillo, pero suponemos que si se ha llegado hasta aquí no se tiene mucho, los ricos no pasarían de la primera opción).

La tercera opción, la que más nos gusta, es descargarse una aplicación gratuita, como Prestashop, y crear nosotros mismos la tienda virtual.

En este último caso, dependeremos mucho de la comunidad online, porque esta será nuestro “servicio de asistencia”. Es a ella a la que acudiremos, a los foros, chats… para preguntar y encontrar las respuestas necesarias para dejar la tienda virtual a nuestro gusto.

En el caso de Prestashop, aparte de ciertos conocimientos de CSS (para cambiar el aspecto visual de la tienda) no es necesario mucho más. Su administrador es muy sencillo e intuitivo y, además, al estar en castellano ni siquiera hay que saber inglés para utilizarlo. Aunque, es verdad, sí que lo es (lo de saber inglés) para encontrar más fácilmente las respuestas a las dudas que nos surjan.

No cabe duda de que esta última opción es la que más tiempo nos llevará, aunque tampoco hay duda de que es la más barata (tendremos que hacer frente a los pagos del servidor y del dominio, pero ya está). Pero, sobre todo, es la más satisfactoria. No sólo porque hacer algo por uno mismo siempre es gratificante, sino porque nos permitirá estar más preparados para afrontar el negocio online, sin duda alguna, el futuro del comercio.