La baja definitiva de un vehículo: Implicaciones directas e indirectas

por | 26 de abril de 2011

Gestionar la baja definitiva de un vehículo es un trámite que realizan cientos de miles de usuarios al año, pero ¿sabemos que actividades están implicadas directa e indirectamente con dicha gestión? En Bajavehiculos.com te explicamos algunas particularidades que son derivadas de la gestión de la baja definitiva de un vehículo en la Dirección General de Tráfico (DGT).

Implicaciones directas de la baja del vehículo:

  • El vehículo causa baja en el registro, por lo que también deja de generar gastos a su titular o propietario.
  • El vehículo se retira de la circulación, por lo que en ningún pueden realizarse desplazamientos utilizando un coche cuyo estado administrativo es el de “baja definitiva”.
  • El vehículo se deposita en un Centro Autorizado de Tratamiento (C.A.T.)
  • Se emite el Certificado de Destrucción correspondiente.

Implicaciones indirectas de la baja del vehículo:

  • El vehículo recibe el correspondiente tratamiento de descontaminación.
  • El Ayuntamiento de la localidad dónde se encuentra registrado el coche, deja de emitir el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) o impuesto de circulación.
  • En el Centro Autorizado de Tratamiento (C.A.T.) se procede al separado y clasificación de componentes del vehículo.
  • Una vez se han descartado todos aquellos elementos que ya no pueden ser reutilizados realizando la misma función para la que fueron diseñados, se envían al gestor de residuos correspondiente para ser reciclados.
  • Los recambios que han sido revisados y seleccionados por reunir las condiciones que le permiten seguir funcionando óptimamente, son puestos a la venta como repuestos de desguace o de segunda mano.

Las implicaciones indirectas son las más importantes en la cadena del reciclaje del vehículo al final de su vida útil, ya que gracias al proceso de descontaminación, clasificación y revisión de cada una de las partes que forman el conjunto del vehículo es posible determinar qué elementos todavía pueden seguir siendo útiles y que otros serán reciclados o reconvertidos en nuevos productos.