¡Igualdad de derechos también en la cama!

por | 21 de octubre de 2016

La lucha por los derechos civiles de las mujeres ha sido una larga batalla. En un mundo civilizado nadie dudaría de que hombres y mujeres debemos ser considerados iguales y merecemos el mismo trato y el mismo respeto.

Pues entonces, es hora que también eso sea reconocido en la intimidad. Tenemos que erradicar definitivamente el prejuicio de que las mujeres no sentimos ni tenemos el mismo derecho al placer. Doy gracias de haber nacido en una tierra en la que no tuve que sufrir que me cortaran el clítoris de pequeña, como sí pasa aún hoy en algunos lugares donde la mujer sigue siendo marginada y menospreciada. Estoy feliz y orgullosa de tener clítoris porque eso significa que tengo la posibilidad de usarlo y disfrutar. Tengo el derecho de hacerlo. Y me gusta hacerlo.

Durante siglos los hombres han sido formados para pensar egoístamente en sí mismos y han visto a la mujer como objetos destinados a darles placer. Así, aún hoy, muchos hombres no sienten que ellos deban darnos placer. No toman en cuenta nuestro clítoris y el inmenso placer que esa parte de nuestro cuerpo nos hace sentir en las relaciones sexuales. Así, muchas mujeres se ven obligadas al autoplacer mediante la masturbación. Algunas, incluso, optan por compartir esta necesidad con otras mujeres, quienes pueden ayudarlas a obtener el máximo de placer que pueden alcanzar, ya que una mujer conoce  cómo y dónde estimular a otra mujer. Otras buscan la satisfacción sexual en Internet y hasta se hacen inteligentes y le saben sacar partido, por eso hay muchos números eróticos baratos por ahí.

Porque al final lo que quieren estas mujeres es el placer, un derecho que tienen pero que no siempre los hombres les otorgan.