Ideas de negocio: todos tenemos una.

por | 20 de junio de 2011

¿A quién no se le ha ocurrido alguna vez alguna idea para un negocio? En una cena con los amigos o tirado en el sofá, muchas veces, como un rayo, una idea nos ilumina, nos levanta de nuestro sitio y, tan rápido como llegó, se desvanece. Quizás porque nos parece absurda, o porque no sabemos cómo llevarla o, sencillamente, porque sería muy costoso llevarla a cabo. Así que finalmente la desechamos, seguimos viendo la televisión o cambiamos de conversación ante las burlas de los demás comensales.

Sin embargo, con hacer una pequeña búsqueda por internet, nos daríamos cuenta la cantidad de negocios que se basan aparentemente en ideas estúpidas. ¿Cómo puede alguien ganar millones vendiendo gafas de bucear para perros o cobrando dinero por enviar mails haciéndose pasar por Santa Claus y que los niños y niñas del mundo no pierdan la fe en el entrañable gordinflón? Pues, aunque parezca mentira, hay quienes lo han conseguido.

Hemos puesto dos de ideas de negocio, pero podríamos poner más, de todo tipo. Desde las canónicas hasta las más irreverentes, como las ya mencionadas. Todas tienen cabida si hay ganas de llevarlas a cabo.

Por supuesto, dirá alguien, ¿por qué no habláis de todas aquellas ideas que no han funcionado, de todos esos negocios que tienen que cerrar?

De acuerdo, podríamos hacerlo, y lo primero que diríamos es que lo intentaron. Aquellos emprendedores y aquellas emprendedoras que dieron un paso al frente y decidieron apostar por su idea, aunque al final no resultase como pensaban, lo intentaron, pusieron todo su empeño y nadie les podrá quitar la experiencia y el tiempo disfrutado haciendo lo que querían.

Tampoco estamos diciendo que nos tiremos a la piscina por cualquier idea que se nos pase por la cabeza, cueste lo que cueste. Pero muchas veces, negocios que no serían económicamente muy onerosos de llevar a cabo se quedan en el olvido simplemente por desidia, por miedo o porque “ya lo hará otro”.

Midan los riesgos, asegúrense de que la idea merece la pena, pero nunca la rechacen a la primera de cambio porque piensen que no funcionará, ya que probablemente se equivoquen.