No hay ningún problema con las comunicaciones hacia la provincia de Mendoza, estas son muy sencillas, con caminos y autopistas en excelente estado, tanto en dirección norte-sur, como este-oeste. La ciudad de Mendoza cuenta además con el aeropuerto internacional de Plumerillo, el que recibe una gran afluencia de pasajeros tanto de Argentina como del resto de América Latina.
El clima mendocino es principalmente mediterráneo, aunque hay una gran cantidad de lugares con microclimas especiales, dado a la interacción de los vientos y las altas cumbres andinas. De todas formas, lo más llamaativo de la zona es la enorme cantidad de días soleados promedio por año, y la escasa cantidad de lluvias. El clima es más bien seco, contribuyendo a la naturaleza árida. No obstante existen un sinnúmero de oasis construidos por el hombre, siendo estos hermosísimos lugares para conocer y disfrutar.
La ciudad de Mendoza tiene un diseño arquitectónico de avanzada, donde se priorizan los espacios verdes y el contacto con la naturaleza. En el año 1865 un devastador terremoto destruyó un cuarto de la población local, y fue a partir de allí, ante la necesidad de reconstruir este centro urbano, fue que se planificó con mucho cuidado su diseño haciendo una plaza principal y cuatro plazas más pequeñas a su alrededor. Es muy probable que Mendoza sea una de las ciudades del mundo con mayor cantidad de espacio verde por habitante. Hay un sinnúmero de hoteles en Mendoza y otros servicios creados para desarrollar y fortalecer la industria del turismo, que en los últimos años ha crecido sin pausa en la región.