Hábitos para cuidar el medio ambiente en familia

por | 4 de noviembre de 2010

Para aquellos padres que se preocupan por el cuidado del medio ambiente hay una serie de alternativas “verdes” disponibles para criar a sus hijos, como los productos orgánicos o la alimentación ecológica.

Los bebés tienen la piel excepcionalmente sensible y un sistema inmunológico muy delicado, por lo que los artículos de bebé deben ser seleccionados con cuidado. Los ingredientes químicos prevenientes del petróleo, como el aceite mineral, puede reducir la capacidad de la piel para “respirar”. Es por ello que se sugiere que el baño de los niños involucre un menor uso de productos comerciales y un enfoque más natural para la higiene personal de los más pequeños.

Los materiales orgánicos y los tejidos naturales expondrán a los bebés a  sustancias menos dañinas que las utilizadas en prendas de vestir y ropa de cama tratados con colorantes que pueden causar alergias o irritaciones. Los juguetes también deben ser hechos de materiales naturales como la madera y la tela. Los plásticos se hacen con productos petroquímicos y pueden contener cloruro de polivinilo, el cual puede liberar vapores potencialmente peligrosos. Es realmente sorprendente la cantidad de plástico a la que nuestros hijos están expuestos a partir de su nacimiento.

La comida es otra área donde las opciones orgánicas pueden ser de gran ayuda. En primer lugar, la leche materna es uno de los alimentos más nutritivos y ecológicos para el bebé. Basta sólo con considerar la eliminación de los envases y toda la energía requerida para su transporte y almacenamiento.

La mayoría de los padres descubren que son mucho más limpios y más conscientes de los gérmenes cuando tienen un niño pequeño. La tentación de higienizar, desinfectar y esterilizar todo lo que el bebé puede tener en sus manos es muy poderosa. Por ello es mejor optar por productos de limpieza naturales como el bicarbonato de soda y el vinagre, que hacen un trabajo efectivo y reducen al mínimo la exposición de la familia a los productos químicos nocivos.

Al elegir una alimentación ecológica y productos biodegradables para nuestro estilo de vida, nuestros hijos podrán acceder a un planeta menos contaminado y más saludable. Al mismo tiempo, ellos copiarán nuestros hábitos “verdes” y aprenderán a ser ecológicamente conscientes. Aunque parezca una utopía, los niños son el futuro y vamos a depender de ellos para continuar nuestra misión de proteger el planeta en el que vivimos.