En el lugar hay un destacamento de Guardaparques, con baños públicos y asistencia al turista. Para visitar la Caverna de las Brujas se necesita coordinar con un guía local que nos llevara a uno de los sitios más increíbles de América Latina. Casi 10,000 personas por año visitan estas increíbles cuevas que estan debajo de la tierra. Para realizar esta excursión es necesario ir con ropa cómoda y un calzado cómodo y antideslizante.
Estas cuevas poseen estalactitas y estalagmitas con una enorme diversidad de formas y colores. La primera de la sala a la que se pueda acceder se denomina Sala de la Virgen. También se encuentran la Sala de las Flores y la Sala de las Columnas. La Caverna de las Brujas tiene unos 400 m de largo, con varias galerías y pasadizos, algunoa de los cuales sólo pueden ser recorridos gateando (por eso se denomina “La Gatera”). La Sala de la Virgen recibe este nombre porque las estalactitas han adoptado la curiosa forma de la virgen María.
La zona está muy protegida por leyes nacionales que impiden que nada en esta sitio pueda ser modificado. De hecho, la Caverna de las Brujas es una “caverna viva”, como geológicamente se conoce a este tipo de formaciones que aún sigue su desarrollo, ya que de manera imperceptible la caverna sigue formándose.
Gran cantidad de estudiosos acuden año tras año a ver estas curiosas formaciones naturales, pues estudiando las estalactitas y estalagmitas se pueden analizar los cambios climáticos que la región cuyana ha sufrido a lo largo de los siglos. Cada centímetro de estalactita requiere unos 1600 años para crecer. La Caverna de las Brujas es una de las excursiones en Mendoza que merece el traslado desde los centros urbanos, pues no sólo es un tesoro natural de la humanidad, sino que debido a su corta distancia de Malargüe, la excursión puede ser hecha en un solo día.