Consejos para conducir con tu remolque para caballos durante el invierno

por | 26 de noviembre de 2010

Con la llegada del invierno se endurecen las condiciones climatológicas y esto provoca también un importante cambio que afecta al estado de nuestras carreteras. Por ello desde Remolques Caballos, hemos considerado que no estaría de más realizar nuestra aportación sobre cómo optimizar el transporte de caballos por carretera durante los meses de invierno.

Lo principal y casi más importante es realizar una revisión completa tanto del vehículo motor, como del van para caballos, comprobando de esta manera que se encuentra en perfecto estado para la circulación durante esta época del año. Para ello puede hacerse servir de los servicios posventa de la empresa.

“Muchos clientes se interesan en esta época en las tareas de mantenimiento que el taller ofrece a sus usuarios. Es muy importante saber que nuestro remolque se encuentra en perfecto estado para viajar en cualquier estación del año, pero sobretodo en invierno” ha señalado Juan Antonio Rocher, encargado y comercial de Remolques Caballos.

La conducción ha de ser aún más suave de lo habitual, ya que es posible que a causa del tiempo exista riesgo de heladas o nieve en la carretera. El hielo suele acumularse frecuentemente en puentes y pasos elevados, por lo que es aconsejable aumentar la precaución en estos puntos, e incluso, evitarlos durante el trayecto. Debemos recordar que viajamos transportando animales vivos, y que ellos aún son más sensibles a los cambios o irregularidades, pues desconocen lo que está sucediendo y por qué motivo.

Además de existir riesgo de hielo o nieve, también es muy importante tener en cuenta que la mayoría de las carreteras españolas no se encuentran expuestas a ellos directamente, pero sí que es más posible que aumente la probabilidad de fuertes lluvias o viento. Por ejemplo, cuando se conduce con fuertes lluvias o por una carretera que ha quedado anegada por el agua, hemos de saber que los frenos se van a mojar inevitablemente y esto puede causar que disminuya la fuerza de frenado, que se bloqueen las ruedas o que se produzcan movimientos bruscos que hagan que el remolque comience a dar coletazos.

Para intentar evitar que esto ocurra se deberá reducir la velocidad, utilizar los frenos con mucha suavidad, aumentar las revoluciones del motor y mantener pisado el pedal del freno suavemente mientras se sale de la zona inundada, pues de esta manera conseguiremos calentar y secar los frenos.

Remolques Caballos

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