beher.es reinventa el significado de tradición y tecnología con el lanzamiento de su nueva tienda on-line de jamones ibéricos.

por | 25 de enero de 2010

La Familia Bernardo Hernández, cabeza visible de www.beher.es, son los depositarios de la tradición más ancestral en la elaboración de jamones y embutidos ibéricos de esta fábrica de Guijuelo (Salamanca), que continuamente apuestan por la innovación, el respeto por el medio ambiente y la internacionalización de sus productos.

Los primeros en lanzarse a la red

En la familia Bernardo Hernández siempre han sido unos visionarios. Hace ya más de 10 años que tienen su página web y eso que por aquel entonces no era  lo que se estilaba, al menos para una empresa familiar de jamones ibéricos. Fueron la primera fábrica de jamones de Guijuelo en lanzarse a la red, a pesar de que en esos tiempos nadie lo creía necesario. Desde ese momento, sabían que ellos eran diferentes y que, a pesar de que el sector del jamón ibérico es muy tradicional, debían apostar por la innovación y la calidad en la comunicación con sus clientes, proveedores y distribuidores.

Ahora se renuevan con el lanzamiento de su nueva tienda on-line de ámbito internacional, fácil de usar y con un estricto control de los pedidos y del servicio post-venta, además de  su página web 2.0. que tendrá información y contenidos culturales y de salud relacionados con el sector.

Cerdos felices en plena naturaleza

Nuestros antepasados nacieron con conciencia ecológica y volver la vista atrás para recuperar las tradiciones es, hoy día, un acto de respeto hacia el medio ambiente. Las fincas de crianza de Bernardo Hernández respetan la vida del animal y los residuos que estos generan, totalmente orgánicos y libres de elementos contaminantes, son utilizados para abonar las propias fincas.

Uno de los aspectos más llamativos, es que los cerdos viven en libertad, tal y como nos los imaginamos. Queda muy lejos esa imagen de animales hacinados e  iluminados con luz artificial y comiendo piensos. La vida de estos cerdos ibéricos es plena desde su inicio; comen bellotas y cereales y corretean por los fríos encinares salmantinos para que después lleguen a nosotros convertidos en el más exquisito de los manjares: el jamón y los embutidos ibéricos.

Entre las fincas Los Jarales en Valdunciel (Salamanca), y Los Valhondos en Pelayos (Salamanca) tienen 1.500 madres de raza ibérica, marcadas genéticamente,  que paren una media de 80 lechones diarios que permanecen junto a sus madres unos dos meses. Estas fincas tienen el título de Granja Sanitaria de Protección Especial, que garantiza unas condiciones dignas e higiénicas para los lechones y sus madres.

En estas fincas, así como en Los Tinocos y Los Montitos (también en la provincia de Salamanca),  los cerdos ibéricos se crían en plena libertad, sin hacinamientos y con una alimentación de lujo. Cada cerdo puede llegar a comer diariamente entre 8 y 10 kilos de bellotas de encina y unos 3 kilos de hierba. Con esta alimentación y criándose durante 14 ó 15 meses en más de 430 hectáreas en plena naturaleza  es como se obtienen jamones de lujo y muy sanos porque tienen un alto contenido en vitamina E y ácido oleico. No todas las grasas animales son perjudiciales para la salud, como podemos comprobar al no tener que calentar el plato donde se sirve porque siempre tienen la temperatura óptima.

Beher internacional

Los jamones y productos de Bernardo Hernández ya se disfrutan en 15 países de Europa, Asia, Oceanía y América, aunque los que más aprecian esta delicatessen son Japón, Italia, Bélgica, Francia y Holanda.

Para conseguir las certificaciones necesarias para la exportación, especialmente para el mercado japonés, tan exigente, Beher siempre ha apostado por unir tradición e innovación en todos sus procesos de producción.  Alta tecnología combinada con una escrupulosa higiene y el saber hacer transmitido por generaciones pasadas de artesanos jamoneros, hacen que cumplan todos los requisitos de trazabilidad, sanidad y garantía aptos para el mercado nacional e internacional. Este afán por la excelencia le ha hecho valedor de diferentes premios y medallas internacionales de gastronomía en lugares tan exigentes como Londres, Frankfurt y Stuttgar.

Representan un 2% de la participación total del mercado y su objetivo es seguir ampliando fronteras a medida que van obteniendo las homologaciones necesarias  para la exportación de productos alimenticios, que no siempre es un camino fácil.

Jamones 2.0.

La última aventura en la que se han embarcado es  el lanzamiento de su nueva  tienda on-line y el objetivo de  que su página web sea una referencia en noticias de gastronomía y del sector del embutido ibérico.

Puedes encontrar seis idiomas, lo que hace que la compra en  otros países sea mucho más fácil y usable, aunque sólo venden a países que tienen autorizada la exportación. No quieren jamones “sin papeles”.

Tendrán un “club” donde actualizarán la información y ofrecerán ofertas especiales para clientes ya registrados, y una sección de noticias donde nos enseñarán incluso a cortar correctamente el jamón para poderlo disfrutar en su totalidad. No imagino a un japonés haciéndolo sin antes visitar la web de Beher.

Además será una herramienta muy útil para los distribuidores y establecimientos de hostelería de otros países que quieran hacer su compra on-line.