administración de comunidades

por | 20 de abril de 2010

administracion de comunidades, un tema con un título social pero de un orden político innegable. ¿Es tarea del municipio, representado en sus políticos, representantes de la comunidad dentro de una junta de gobierno y comunidades de acción, o bien de la misma comunidad, el control de una población? Tanto uno como otro punto de equilibrio o de acción se encuentran bajo la administración de comunidades. Cabe anotar que dentro de esta constitución de caracteres la administración de comunidades no es una figura de papel. Se trata de un derecho innato del poder público frente a la comunidad que rige. ¿Y hasta dónde llega este accionar político, pero que siempre desemboca bajo palabras de promesas sociales? La respuesta puede estar en la acción que prestan los administradores de fincas y otros líderes considerados de tipo comunitario.

Bajo ciertas regencias, el poder político de una comunidad puede estar basado en la opinión de los administradores de fincas, siempre y cuando estos formen reuniones que comparen los accionares de la comunidad tales como el manejo administrativo de los pagos de impuestos, los pequeños inconvenientes con los vecinos, etc. Por supuesto, hay información que no se puede dar, que es totalmente reservada. Y cómo miran los líderes de la administración de comunidades a los administradores de fincas, depende entre otras cosas de las divisiones entre partidos políticos. Puede haber más o menos acercamiento, pero es indudable que debe existir una relación entre estos dos actantes así sea de una manera forzada. La manera en que los líderes comunitarios entran en esta participación es un poco más natural, puesto que estos son grupos formados por personas que llevan un tiempo considerable viviendo en un entorno. Esto les da la suficiente autoridad para poder compartir opiniones de gran polémica, proponer participaciones activas entre vecinos, organizar juntas de acción general que analicen cada uno de los problemas que se pueden presentar.

La mirada de la administración de comunidades hacia estos líderes de opinión tiende a ser mucho más fuerte que la desarrollada hacia los administradores de las fincas. Esto se puede explicar en el sentido de que resulta mucho más fácil adherir a un líder de opinión cívico que a un administrador de comunidades a un determinado partido político. Esto sólo hace parte de los gajes de los oficios que tienen que enfrentar de alguna manera los representantes políticos, y no son pocas las desavenencias que pueden aparecer entre estos dos grupos.

Es por esto que lograr un consenso general dentro de la administración de comunidades es algo más que utópico para ciertas representaciones, pero no es menos cierto que también se han logrado llegar a acuerdos interesantes que han contribuido, incluso, al desarrollo general de toda una comunidad y no sólo del punto central en donde confluyen estos grupos. Por supuesto que hay ciudadanos que están más o menos comprometidos con estas militancias políticas. Eso depende del contacto directo que se tenga con los líderes gubernamentales, y por supuesto del número de ideas que a bien se tiene ubicar dentro de los parámetros normales de institucionalidad compartida, claro está, entre los administradores de fincas y los líderes comunitarios.

Referencia:  http://www.jimenezadministracio.com/