¿Conoces la energía solar?

por | 21 de junio de 2010

Hoy me gustaría hablaros de un tema que sirva para concienciar a la gente del futuro de nuestro planeta, quiero hablaros de las energías renovables pero concretamente de la energía solar.

Cuando hablamos de energía solar nos estamos refiriendo a aquella energía que transformamos a partir de la luz y del calor emitidos por el sol. Básicamente lo que hacemos es absorber las radiaciones emitidas, como hemos dicho, en forma de luz o calor por el sol para poder conseguir energía limpia.

Como es evidente, esta energía es renovable (no se termina) y limpia (no contamina).

La potencia de la radiación varía, como es lógico, en función de varios parámetros como pueden ser la hora del día y la situación geográfica (latitud y longitud). Para hacernos una idea podemos decir que en buenas condiciones sobre la superficie terrestre podemos obtener alrededor de 1000 vatios de potencia por metro cuadrado (1000W/m2). Dicha potencia es conocida como irradiancia.

Según la radiación que nos llega podemos clasificarla de dos formas, por un lado tenemos la radiación directa, que es aquella que nos llega directamente del sol y por otro la radiación difusa, que es aquella que atraviesa o se ve reflejada en nubes y/o otros elementos atmosféricos y terrestres.

Como sería lógico pensar, la directa es más aprovechable ya que puede ser concentrada para su utilización, lo que no puede hacerse con la difusa ya que proviene de múltiples direcciones.

Un dato curioso es que de toda la radiación que se proyecta sobre la tierra, un 30% es rechazado por la atmósfera y vuelve al espacio mientras que el resto es absorbido por las nubes, los mares y la tierra.

El proceso para transformar la energía solar a térmica es bastante costoso, las células fotovoltaicas que forman los paneles solares sólo son capaces de aprovechar entre un 10% y un 15% de la energía que reciben, mientras que algunos sistemas más sofisticados como los colectores solares términos pueden incrementar estas cifras hasta alcanzar un 70%.

Uno de los mayores inconvenientes de esta energía es que no es posible, al menos de momento, almacenar dicha energía térmica producida, por lo que lo que no seamos capaces de aprovechar en el momento se perderá.

Existen medidas adoptadas en países como España, Italia o Alemania en los que se ha llegado a contratos con las empresas suministradores de electricidad para recomprar a particulares esta energía sobrante que por otro lado se perdería.